sábado, 14 de julio de 2012

CUARTEL DE LA MARINA MANUEL LOIS (GRAN ANARIA)


Muchos son los lugares en España que el ejército y demás cuerpos de las fuerzas armadas dejaron abandonados por todo el país. Lo que antiguamente fueron cuartales, barracones, puestos de vigilancia o centros de investigación, hoy son centros de educación, clínicas o centros de acogida para los más necesitados. Pero un gran número de estas grandes edificaciones han sido víctimas del olvido y el abandono, donde ya solo se escucha el eco del tiempo pasar por sus desgastadas paredes, extraviándose años de servicio, historia y vida.
 Algunos de estos centros cuentan grandes leyendas de misterios que ocurrieron en su interior y que aún hoy se sienten, haciéndose notar para no pasar al olvido. Uno de estos lugares es el cuartel de la Marina “Manuel Lois”, en Las Palmas de Gran Canaria.


 Orgullo de la marina y base militar durante varios años, el actual cuartel Manuel Lois ha sufrido un gran espectro de cambios a lo largo de los años. Según cuentan, pasó de ser uno de los puntos estratégicos mas importantes, tanto por su gran dimensión y capacidad para albergar tropas y armamento, como por encontrarse en la capital de Gran Canaria en un momento histórico en el que era esencial como punto estratégico como era la guerra civil, ha ser un punto de decadencia donde enviaban soldados enfermos, malheridos y con una pesadumbre psicológica causada por la guerra y el abandono en medio del desierto barranco. El mal estado de las tropas internas por esos motivos sumado a que uno de los barracones se usó para confinamiento de republicanos arrestados por sus ideologías (y la clara confrontación entre éstos y los militares enfermos y heridos) acentuó el mal ambiente, dando lugar a una serie de numerosos y, en ocasiones, extraños suicidios en este edificio de la marina. A pesar de que éste hecho se ha mantenido hasta día de hoy sin una confirmación oficial, permaneciendo su imagen pública y “legal” como un cuartel impoluto digno de admiración y orgullo, los secretos a voces de lo acontecido en su interior por parte de las familias de los afectados, tiende un velo negro de amargura sobre el lugar.


Años después, y sin explicación oficial, el cuartel fue abandonado. El conflicto acabó y las fuerzas armadas no consideraron práctico ni rentable mantener este complejo de edificios que en el pasado fue testigo de un orgullo ya extinto por el paso del tiempo.

 Poco a poco, el frío y solitario barranco fue engullendo en el olvido toda la grandeza pasada del lugar. Donde antes habían tropas de maniobras o disfrutando de sus momentos de ocio en la piscina o campo de fútbol del cuartel lleno de vitalidad, comenzó a sobar el triste y frío aire del olvido, comenzando los rumores de los ecos del pasado que aún se escuchan en el lugar. Según cuentan, entre sus laderas, casas, trincheras y barracones pueden escucharse por las noches los delirios y gritos de aquellos que se suicidaron en el lugar, además de los quejidos y pesadumbre de los enfermos que vieron acabar sus días en maltrechas camillas en la enfermería del cuartel, trasladados hasta la isla por su imposible incorporación al cuerpo activo del ejército. Este rumos se acrecentó cuando el cuartel fue escogido para la práctica de Airsoft, (deporte de simulación militar con un fin lúdico, sin tener nada que ver con fines bélicos ni violentos) por lo que fueron muchos los testimonios de jugadores que, en sus partidas nocturnas, pudieron sentir el renacer del dolor que había visto aquel lugar, escuchando y sintiendo toda una serie de fenómenos y presencias.

 No pocos fueron los curiosos que, tras escuchar lo que ocurría en el interior del cuartel, decidieran inspeccionar por el terreno. Aparte de varios graffitis, tags y pinturas sin sentido, los improvisados investigadores encontraron en uno de los túneles que se adentran a cerca de 50 metros bajo el barranco restos de rituales satánicos y misas negras, tales como velas, huesos, pentagramas, inscripciones de índole amenazador como la “no saldréis vivos de aquí” e incluso el número 666 escrito por todas las paredes, testigo mudo de lo que ocurría en su interior.


 Actualmente en el año 2009 el recinto sigue cerrado bajo vigilancia ya que hace poco lo a adquirido la delegación general de tráfico para habilitar en su interior una zona de circuitos donde se examinarán en un futuro los alumnos de cualquier carnet de conducir que necesita de examen práctico en circuito.

 Los guardias de seguridad no han querido de momento prestar declaración alguna en las pocas ocasiones que han intentado hacerle cualquier pregunta, pero sí es cierto que, al rebelarles hacia qué tema estaban interesados que les hablaran, un cierto titubeo y nerviosismo nacía de sus rostros, a la vez que les invitaron a abandonar el lugar. ¿Serán los guardias testigos del eco del sufrimiento pasado del lugar?¿Qué provocaba ese nerviosismo en sus mirada?.









LA LUZ DE MAFASCA (FUERTEVENTURA)


La leyenda de la Luz de Mafasca, controvertida por su semejanza con otros relatos religiosos de similares características, se sigue transmitiendo de generación en generación y su conocimiento traspasa las fronteras de Fuerteventura. 

Cuenta una antigua historia que en tierras majoreras caminaban unos pastores rumbo a casa tras un largo día de trabajo. Hambrientos y fatigados decidieron hacer un alto en el camino para encender un fuego y asar así el carnero que acababan de matar. Pasaron horas y horas juntando algo de leña y justo al borde de un camino escondido tras unas aulagas encontraron una pequeña cruz de madera.


Entonces era ya costumbre en Fuerteventura colocar una cruz en el lugar de fallecimiento de una persona, pero a quién podía pertenecer aquella cruz y que recuerdos encerraba poco pareció importarles a los hambrientos pastores que sólo vieron en ella dos simples trozos de madera cruzados ideales para alimentar el fuego que les calentaría esa noche y sin pensarlo más dispuestos a seguir con su trato.

Lentamente las llamas consumieron aquella cruz de madera desgastada y dicen que ante la mirada llena de espanto de los pastores surgió una extraña luz entre las cenizas que inquieta saltaba de un lado a otro. Los pastores corrieron y corrieron dejando atrás ese objeto luminoso que no era sino el alma que albergaba esa cruz, el alma molesta e indignada del difunto que en forma de luz quiso asustar a esos pastores imprudentes que osaron perturbar su paz y quemar el único recuerdo que le unía a este mundo.


La Luz de Mafasca Cuarto Milenio Parte 1


La Luz de Mafasca Cuarto Milenio Parte 2


La Luz de Mafasca Cuarto Milenio Parte 3



Desde entonces son muchos los que cuentan haber visto esa luz, la luz Mafasca, esa luz que acompaña al viajero por los senderos solitarios de la isla de Fuerteventura.

EL ALMA DE TACANDE (LA PALMA)

Sucedió un 30 de enero de 1628 un hecho que relata el romance de la aparición del Alma de Tacande en el actual municipio de El Paso que extiende su término por montes donde las cumbres atraviesan mares de nubes y la bruma evanescente de los vientos alisios. Según la tradición más extendida, la casa donde habitó el alma es la que se encuentra próxima a la montaña de la Asperilla, frente a la montaña de Miguel Sosa, entre las que discurre el camino a Enrique. En esa lejana época el monte circundaba la rica Hacienda de Tacande.


Viviendas de oscura piedra seca se confundían con la espesa vegetación. La casa, de unos veintidós metros de largo, y unos seis de ancho y dos de altura, guarda aún hoy la leyenda de un alma en pena que quedó atrapada entre sus paredes y techo a cuatro aguas de teja canaria, con sólo cuatro huecos, una puerta por el Poniente, otra por el Sur y a los lados de ésta dos pequeños postigos. Junto a la casa, un gran aljibe en ruinas. Cuentan que durante 87 días el alma de Tacande deambuló su pena y su pecado.


Se presentaba en esta casa a arrullar a un niño y la cuna se movía sola, se oían dulces cantos y voces que de persona no visible procedían y los desconsolados lloros de un niño recién nacido. Otras noches se escuchaban tamborcitos, panderos y castañuelas y cantaban voces de decenas de mujeres invisibles. El 26 de abril, al alma habló y "descargó". Pidió que subiera desde la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios en Los Llanos de Aridane Juan Montiel, confesor que ayudaba en el curato del lugar, hasta la casa de la Hacienda de Tacande haciéndole saber que no tuviese temor que ella era alma cristiana.


El fraile cogió una estola, se puso un relicario y se trasladó a caballo hasta el lugar. Llegaron a Tacande entre la una y la dos de la tarde. El alma recibió al fraile diciéndole "seya muy bien venido", continuó pidiéndole perdón por darle tanto trabajo y agradeciéndole con un "Dios Nuestro Señor se lo pagará". Lo mandó a descansar y merendar, a lo que él se negó. Entonces el alma le dijo "ya se acerca la hora, trate V. Rª. de echar asperges y decir Salmos, para ahuyentar el malo, que quiero declarar quién soy". El fraile así lo hizo y le preguntó al Alma: "Hija mía ¿apartose ya el espíritu malo?", respondiendo el alma "ya se apartó de mi", a lo que contestó el fraile "pues ya podreís decirnos quien sois y que es lo que queréis" y el Alma dijo: "Soy Ana González...". Descubriéndose en ese momento que era familia de los moradores de aquella casa. Había muerto de parto, dejando a un recién nacido al que le pusieron el nombre de Salvador, ella pidió que lo trajeran y le dijo en voz alta: "Hijo pedazo de mi corazón, chiquito y por criar". Le suplicaron calmarse y "al punto, sosegó su llanto"

Continuó el alma hablando y pidiendo poder conversar con su sobrina Juana Gutiérrez a quien dijo que recordara cuando " te pregunté si estabas preñada, como decían, y me respondiste que no estaba tal, que era testimonio que te levantaban. Yo no le di crédito y tuve para mi que estabas preñada, y lo dije". Continuó diciendo que lo había confesado y se le mandó "pidiese perdón delante de las personas a quien yo lo había dicho, y no lo pedí. Mándame Dios Nuestro Señor te pida perdón: Perdóname Juana Gutiérrez por el amor de Dios" repitiendo esta frase por tres veces y Juana Gutiérrez la perdonó. Después de esto, Ana González, pidió al fraile que tomara pluma y escribiera, que debía tres romerías: Una a la "Bienaventurada Santa Lucía, por mi hija María, que nació con un grano en un ojo". Una segunda por su hijo Luis, "al Bienaventurado San Blas", que había estado enfermo de una "esquencia" (amígdalas). Y por último otra romería al "Bienaventurado San Amaro por mi hijo Juan que cayó de una pared y se desconcertó", pidiendo las cumplieran y además mandó que dieran medio real de aceite a la Virgen de las Angustias, aclarado que lo había prometido. Por último pidió el alma que le dieran "medio tostón a la mujer de Domingo Francisco", por unas tijeras nuevas que le había prestado, se las perdió, se las había pedido y nunca se las pagó. Terminado esto el alma dijo que no tenía nada más que decir, el fraile le preguntó donde iba y ella le respondió que al Purgatorio.

CASA DEL ALMA DE TACANDE

El clérigo le inquirió sobre cómo lo sabía, a lo que respondió que su Ángel se lo había dicho. Entonces Juan Montiel le pidió que dijera el nombre del Ángel "que lo quería tener por su devoto y se lo dijo en latín, y lo escribió el Fraile, y no pasaron de cinco letras". Los asistentes le preguntaron el nombre del Ángel y este no quiso decirlo. En latín y con cinco letras podría ser Satán, el ángel malo, quien le esperaba a las puertas del Purgatorio y Montiel no quiso decirlo por miedo a herejía. Por último, el fraile le pidió una señal delante de todos. Después de despedirse y pedir perdón, dijo a su hermano Cristóbal González, que le perdonara por que le había hecho en su casa; y que le mirase por su hijo Salvador, por amor de Dios y de repente "botó por la cumbrera una piedra, del tamaño de un cuarterón, dentro de la casa, y abrió la puerta de un golpe con mucho ruido, y el Fraile cayó del escabel donde estaba sentado". En el lugar donde cayó la piedra, nació el árbol de la paz, un olivo que según cuentan fue el primer ejemplar que floreció por aquel pago. Lo cierto es que un olivo viejo y retorcido por la brisa permaneció erguido hasta principios de los años cincuenta entre la casa y el aljibe. Hoy, otros caminantes, buscan su rastro en el sobrecogedor lugar donde el viento y el umbrío siguen recordando y repitiendo los desconsolados cantares de cuna de Ana González, el Alma de Tacande.






LA CASA DE LOS MIEDOS (GRAN CANARIA)


Nos situamos en esta ocasión en Gran Canaria, zona norte de la isla, más concretamente en el municipio de Santa María de Guía, lugar de grandes tradiciones canarias, romerías y procesiones donde todo el pueblo disfruta de las fiestas de sus orígenes en este municipio mágico.  Pero no todo es tradición en este lugar, ya que el norte de la isla ha sido muchas veces protagonista del mundo del misterio por sus casos ocultos como grandes avistamientos ovnis que han sido comentados a nivel nacional, u otros casos de apariciones o lugares encantados, que es en esta ocasión en lo que nos centramos.


Su estado de abandono no es producto de la casualidad, sino que es debido a una serie de fenómenos que ocurren en su interior, de origen incierto. Según cuentan en el vecindario, son varias las familias que han abandonado la casa a lo largo de los años, testigos innatos de los misterios que han ocurrido en esas pequeñas cuatro paredes que han conseguido repeler a decenas de personas de su interior. Los habitantes de las casas colindantes narran de que los vecinos que llegaron a vivir en esa casa hablaban de sonidos de cadenas en el interior y sobre la casa, goteras inexistentes que se escuchaban constantemente, poniendo de los nervios a los mas susceptibles, golpes en las paredes desde el exterior, e incluso escuchar en el gallinero adyacente a la casa como alguien masacraba sus gallinas, las cuales seguían durmiendo plácidamente al comprobar su estado el dueño, alertados por los ruidos.  Estos sucesos, seguidos de varios más de la misma índole, hacían que huyeran del interior de la casa cientos de inquilinos, aumentando las historias sobre el domicilio que posteriormente quedó abandonado al nadie querer volver a alquilarlo.

Los habitantes del pequeño pueblo llamaron a esta casa “La casa de los miedos” ya que toda persona que había residido en su interior la había abandonado por haber conocido en ella el límite de sus miedos.


El origen de estos fenómenos es incierto, ya que nadie conoce con exactitud a partir de cuándo empezaron a ocurrir, si bien es cierto que una de las teorías sitúa a una pareja recién casada en su interior, rencorosa y muy interesada en conseguir dinero y fortunas, lo que les llevó a engañar y timar a una serie de personas, las cuáles se tomaron la justicia bajo su puño y una fría noche, deslizándose entre las sombras de la finca,  asesinaron a sus gallinas y ganado. La pareja alertada por el ruido salió a defender sus animales, encontrando el mismo final que ellos bajo sus deudores. Los vecinos no se percataron de nada, desapareciendo de la noche a la mañana la pareja de aquel lugar. Debido a la acritud y personalidad arisca de la pareja, nadie se preocupó en qué había ocurrido con ellos, recibiendo de buen agrado a los próximos vecinos que se mudaron al pasar los meses. Si bien esta leyenda no se ha podido probar si fuera cierta o no, muchos son los testigos que admiten tener miedo a los espíritus de la pareja vengadora, que aún vaga en el plano fantasmal por su casa, buscando un por qué a su inesperado final.





LOS FANTASMAS DE LILO (GRAN CANARIA)

En el sur de Gran Canaria, vivía una residente de nacionalidad alemana llamada Liselotte Norman, más conocida como Lilo. Esta mujer tenía 60 años y vivía sola en un complejo de bungalows llamados Los Porches, situados en Playa del Inglés.


Aunque vivía sola, ella aseguraba que su casa estaba habitada por fantasmas. Estos la molestaban e incluso la amenazaban de muerte. Noche tras noche salía de su casa gritando aterrorizada pidiendo ayuda a los vecinos y amigos que se encontraban a su alrededor, diciendo que habían personas dentro de su casa e incluso llego a decir que en su jardín habian cuerpos enterrados.


Tras un periodo de tiempo, Lilo recurrio a la bebida y a las salidas nocturnas hasta altas horas de la mañana con el objetivo de pasar el menor tiempo posible en ese bungalow  (9H).  Sus vecinos y amigos, ya le daban por loca y decían que el alcohol podía ser el problema de sus alucinaciones, pero ella insistía en su verdad y en esos espectros que la atormentaban cada día en su propiedad y no la dejaban en paz. 

Al final Lilo fué trasladada a su país, donde descansa ahora, en el centro psiquiátrico Saint Joseph, en la localidad de Oberhausen, muy cerca de Dusseldorf, en Alemania. Pero, la sorpresa fué de los vecinos y de la opinión pública cuando el 20 de Octubre del 2005 se encuentran en el jardín del bungalow 9H, donde se hospedaba Lilo, un saco con huesos enterrados. Estos fueron encontrados cuando se disponían hacer unas obras en la parcela. Este descubrimiento dió un cambio a la investigación sobre los fenómenos que ocurrían en ese domicilio. Aunque los indicios señalaron en un principio a Lilo, como presunta implicada en el crimen, lo cierto es que a día de hoy, las autoridades siguen sin emitir ningún tipo de confirmación oficial sobre la procedencia de los restos.

Los Fantasmas de Lilo Cuarto Milenio Parte 1


Los Fantasmas de Lilo Cuarto Milenio Parte 2



Sea verdad o no los fantasmas de Lilo, sera una  historia o leyenda, que a hecho pensar a la gente que pasaba por la cabeza de Lilo, o ¿ será verdad los sucesos paranormales que la atormentaban?.



LA LEYENDA DE LA VILLA WINTER (FUERTEVENTURA)

En la isla de Fuerteventura, en la localidad de Cofete, se encuentra una gran casa conocida como la "Villa Winter".


Esta casa, la mandó a construir un ingeniero alemán, llamado Gustav Winter, siendo terminada en 1946, aunque personas del lugar dicen que fué terminada en 1940. Esta está distribuida en dos plantas, una torre en la parte noroeste y un balcón en el frente, siendo de planta rectangular. 

En un principio, se decía que se había instalado en Fuerteventura, para implantar un proyecto de agricultura para la isla. Pero, los habitantes de los pueblos más cercanos fueron desechando esa opción, ya que, la casa parecía un bunker, por esos muros tan gruesos y por la seguridad que había con hombres armados y perros custodiando la zona.


A partir de ahí, aparecen muchas leyendas sobre esta gran villa de los Winter.

-Se decía, que la casa servía de estancia vacacional para muchos oficiales alemanes del régimen, donde pasaban largas temporadas en todo ese paraje.

-Según una revista de tirada nacional, la casa sería el refugio de Hitler cuando terminara la guerra. Ya que, podría ser un puente hacia sudamérica.

-Se ha dicho, que sirvió como base de aprovisionamiento para la flota de submarinos nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Ya que, se comenta que bajo la casa hay una red de pasadizos naturales, donde entrarian los submarinos.  También, en la isla de Fuerteventura hay pequeñas cuevas distribuidas por distintas partes, pudiendo conectar con la villa.

En el interior de la casa, concretamente en el sotano, nos encontramos con diversas puertas apuntaladas, que impiden el acceso a determinados lugares. Curiosamente, en esta zona de la casa, si se pisa fuerte, se oye un retumbar subterráneo, como si estuviera hueco. También, se dice que la torreta estaba preparada como puesto de vigilancia de la zona, y que permite ver el extenso mar y alrededores de la casa.














Y nos preguntamos, ¿Pues, para qué servía esta villa, ubicada en medio de un extenso terreno de tierra infértil y cerca de una de las playas más largas de las Islas Canarias?





LA CARRETERA QUE NO RESPETA LA LEY DE LA GRAVEDAD (GRAN CANARIA)

En un lugar recóndito entre una de las zonas con mas historia y folclore de la isla de Gran Canaria como es Teror, cuna de peregrinaje en honor a la tradición hacia la Virgen del Pino, y el municipio de Firgas, un tramo de carretera por los alrededores de Los Castillos desafía las leyes mas básicas de la física, como es la gravedad, sumergiéndose en su propia atmósfera de misterio.


En este tramo de carretera cuesta arriba, que se encuentra cercana al pueblo, la gravedad se invierte, dando lugar a que los vehículos que se encuentran aparcados en ella y todos aquellos que detengan su automóvil sin marchas ni frenos, misteriosamente comienzan a subir la pendiente de la carretera, en contra de todas las leyes que rigen nuestro planeta. 

Según cuentan, los lugareños se percataron del fenómeno al ser víctimas de pérdidas de sus vehículos al detenerlos en el arcén, seguros de su emplazamiento, y para cuando volvieran, se encontraban su vehículo en la parte mas alta de la cuesta, empotrado y caído contra el barranco.

Hasta el lugar se han desplazado a lo largo de los años diferentes autoridades para comprobar el fenómeno, como son el cuerpo de la Marina por ejemplo, que según se comenta estubieron por el lugar realizando diversas pruebas in situ y preguntando a los lugareños por el fenómeno.

En 1989 se llevó a cabo un experimento consistente en colocar en dicha cuesta una guagua (aotubús) escolar con 60 estudiantes en su interior y varios de sus profesores, para, tras estacionar en el lugar en sentido contrario a la inclinación de la carretera (con el morro hacia abajo) pudieron grabar en vídeo como el vehículo comenzaba a subir la cuesta no sólo en posición de marcha atrás por como estaba orientado, sino con un gran número de personas en su interior. 


La fama del fenómeno de la carretera que desafía a la gravedad llegó hasta tal punto que se le concedó el nombramiento de un lugar "típico" de la isla en cuanto a guías turísticas en algunos años, llegando varios grupos de turistas que visitaban el lugar para comprobar la leyenda, después de que en 1997 apareciera en la revista "Enigmas" un artículo sobre lo acontecido en el tramo de carretera que, pese a las leyes básicas de la ciencia, desafía la gravedad.

Según investigaciones posteriores, se ha llegado a la conclusión de que posiblemente sea un efecto óptico, ya que al emplear material profesional para la medición de la inclinación, los resultados revelan que ésta cumple con la dirección hacia donde se encaminan los vehículos, de forma que es la apariencia de "cuesta arriba" lo que da a luz a este fenómeno, aunque dicha explicación no ha conseguido convencer a la mayoría de los investigadores y curiosos que, aún a día de hoy, siguen volviendo a dicho lugar para comprobar en primera persona como un simple tramo de carretera es capaz de desafiar la gravedad.



Es curioso que este fenómeno tan extraño no sea inédito en una isla solamente, ya que en un tramo de carretera entre Haria y Tabayesco, en la isla de Lanzarote, ocurre exactamente lo mismo que en la carretera de Gran Canaria.