Por los años 90, un grupo de amigos, los cuales cada domingo se veían para hacer cosas juntos, como almorzar, ir a la playa, etc.
Ese día, un domingo cualquiera quedaron todos en la casa de uno de ellos, se pasaron el día charlando, en un momento, a una persona de este grupo se le ocurrió hacer una invocación de un espíritu, ella se lo comento a los que se encontraban en la casa, y todos accedieron aprobar una nueva experiencia en sus vidas.
Después de varios intentos fallidos, intentando llamar a los espíritus de personajes famosos, como Napoleón, Julio Cesar e incluso a personajes que en su época fueron peligrosos.
Al ver que no aparecía nadie, uno de los presente dijo una frase, que cambiaria el curso de esa tarde, el pensó, que ya que no venía ningún espíritu de los que ellos llamaban porque no dejar entrar a cualquier otro ente que estuviera por ahí, y dijo con voz seria, "... que aparezca un alma libre y buena a esta mesa...", en ese mismo momento, al terminar de decir esas palabras, sin esperar ellos a nadie, tocaron en la puerta, todos se quedaron mirando uno a otros sin dar crédito a lo que estaba pasando.
El dueño de la casa, se soltó de las manos de sus compañeros, y en ese momento, la vela se apago, sin haber ningún tipo de corriente en el ambiente. El hombre que se había levantado se acerco a la puerto y la abrió, detrás de la puerta apareció un hombre muy desaliñado, con la melena larga y sucia, igual que su rizada barba, la cara estaba muy oscura, pero sus ojos eran muy brillantes, (según la explicación de nuestra fuente de sus ojos, era unos ojos penetrante que te costaba mirarlos, ya que parecía que radiara luz propia), este hombre portaba en sus manos una lata rumienta de óxido y muy vieja, igual que sus ropajes.
Al abrir la puerta, el hombre de fuera alzo su cabeza y dijo con una voz muy grave y seca " TENEÍS ALGO DE COMER, TENGO HAMBRE...", estos anonadados por la situación, le contestaron que no tenían nada de comer en ese momento, ya que, se habían ido de viaje y tenían la despensa vacía, y cerro la puerta. Al cerrarla se quedo extrañado, y una persona del grupo dijo que volviera abrir la puerta, y eso hizo, abrió la puerta de nuevo y ese hombre había desaparecido, sin dejar rastro.
Sin pensarlo, unos cuanto bajaron por las escaleras a buscar la situación de ese hombre misterioso, y el resto del grupo se afinco en las diversas ventanas que tenía el inmueble, pero ni rastro de esa persona.
Al día siguiente, nuestra fuente se fue a trabajar como cada día, pero esta vez con el pensamiento de ese hombre oscuro que se presento en esa casa, en el trabajo ella tenía un compañero que era un estudioso del campo de los espíritus y casos paranormales. Ella asustada aún por ese tema decidió contárselo, él, al escuchar la historia, se enfado mucho y le explico lo que había sucedido en esa casa.
Palabras textuales, que le comenta el hombre a la mujer que contó este acontecimiento,
"... LO QUE HICIERON ES MUY PELIGROSO, PORQUE NO SABÍAN LO QUE HACÍAN, LO QUE SUCEDIO EN ESA CASA, ES UNA CLARO CASO DE UN ALMA PERDIDA, EN EL CUÁL USTEDES LA LLAMARON Y EL SE PRESENTO. TUVIERON SUERTE DE QUE NO LE DIERAN DE COMER, YA QUE ESO ES UNA MANERA DE INVITAR AUN ALMA A QUE SE QUEDE EN SU CASA..."
Lo que le he contado esta basado en un hecho real, contado por la misma persona que sufrió este hecho paranormal.
Nos remontamos en esta ocasión a uno de los lugares mas emblemáticos de la isla de Gran Canaria no sólo por el uso que se hace de él, sino también por su edad y acontecimientos que atesora en su interior; éste edificio no es otro que el Palacio de Justicia de Las Palmas de Gran Canaria.
Este antiguo edificio, situado en el barrio de Vegueta, en la capital gran canaria, es un inmueble de relativa nueva construcción, aunque sus cimientos fueron eregidos sobre un antiguo convento agustino. En su ala lateral posee una gran torre que une a dicho edificio con la iglesia de San Agustín, adyacente al palacio de justicia, aunque dicha torre pertenere al ministerio de justicia; y es en ésta torre donde suceden la mayoría de los acontecimientos que relatamos a continuación.
Según cuentan diversos testimonios, tanto de empleados del interior como de personas que esporádicamente han frecuentado el lugar, en su interior suceden una serie de manifestaciones de índole paranormal, que como relatan dichas personas van desde el movimiento de pesados muebles, al encendido y apagaro de las luces del edificio, pasando por ruidos, voces y cánticos de procedencia desconocida.
Estos fenómenos llevan aconteciendo durante mas de 20 años en el palacio de la justicia, y a lo largo de los años son diversos los comentarios que han visto luz en la prensa local de labios de los funcionarios que trabajan en su interior, como "escuchar pasos, risas, luces que se encienden solas al paso de las personas, o incluso cánticos, a lo que el personal de vigilancia acude para comprobar posteriormente que no hay nadie en dicho lugar. Además de contemplar los funcionarios que ahí trabajan como se rodaban muebles o máquinas; y, en ocasiones en ciertas habitaciones, sienten como una energía que les observa, aunque nunca han visto nada mas allá de sombras en las paredes, que si bien son algo que les sobresalta, nunca le han visto una silueta determinante o extraña como para sentenciarla como algo explícitamente paranormal".
El cuerpo de seguridad del lugar también vierte cierta veracidad al efecto de escuchar voces, ruidos y sonidos extraños, aunque se muestran algo mas reticentes en la creencia de algo fuera de lo meramente empírico a ciencia cierta, y tachan dichos acontecimientos con total seguridad a que pueden ser ruidos normales, bien por animales en el patio interior, o bien por el crujir de la madera del lugar.´Éste último dato es bastante curioso, ya que como se puede comprobar in situ en el palacio y varias personas lo han afirmado así, el edificio carece de cualquier estructura de madera, por lo que el origen de los crujidos de dicho material a partir de su estructura son meramente imposibles.
Es en este lugar donde ciertos testimonios se contradicen, los funcionarios de justicia de su interior, así como diversos testigos ocasionales afirman de movimientos, ruídos, risas y cánticos en su interior, a lo que el cuerpo de seguridad responde que nunca han presenciado nada a lo que no le pudieran dar una explicación lógica, aunque no desmienten que sean testigos de sonidos de procedencia incierta.
Y es en el origen de este lugar donde muchos orientan la explicación a los misterios que esconden sus frías paredes en un silencio sepulcral, ya que, como mencionábamos al comienzo de este artículo, el palacio de justicia fué construído sobre los cimientos de un antiguo convento agustino, lo que daría cierta explicación a los fenómenos de cánticos y diversos sonidos que algunos testigos coincidien que sucede en su interior, siendo las almas en pena de los agustinos muertos en dicho convento los protagonistas de esas fúnebres manifestaciones.
A pesar de que, en la actualidad, no se conoce a ciencia cierta el porqué de dichos fenómenos, lo que sí es cierto es que, bajo el techo del palacio de justicia gran canario se esconde un secreto que espera ser descubierto algún día.
El aeropuerto de los rodeos, está situado en el norte de la isla de Tenerife. Fué construido en los años 20 apetición de una empresa holandesa de vuelos internacionales.
Pero éste aeropuerto, es conocido por el gran accidente, ocurrido el 27 de marzo de 1977, donde dos aviones chocaron al cruzarse en la pista, cuando uno de ellos comenzaba a despegar y el otro aparato se preparaba para hacer la misma operación. En éste accidente se contabilizaron más de 580 cadáveres.
Semanas depués del accidente, en el aeropuerto de los Rodeos, muchos operarios han sido testigos de cosas extrañas, como voces, lamentos, llantos. Pero lo más inpactante, es el misterio de la niña que ronda por el aeropuerto. Según dicén, al identificar todos los cadaveres, faltaba una niña, que nunca se encontro el cuerpo.
Varios testigos han relatado su experiencias paranormal en ese aeropuerta y con esa niña.
Uno de los testigos era un militar que se encontraba una noche de vigilancia en una garita. Sobre las tres de la madrugada, derrepente se cruza delante suyo, un niña. Estaba a unos 15 metros. “Recuerdo que tenía el cabello oscuro y la piel pálida, aunque con un cierto brillo. Además, portaba un camioncito de juguete” relata el hombre. Cruzó de izquierda a derecha y se perdió. La observación duró unos 15 o 20 segundos. Nuestro protagonista se quedó un tiempo de reaccionar y pensó “¿qué demonios hacía un niño de 5 años a aquellas horas por allí?”. Por la zona no hay viviendas cercanas. El soldado empezó a notar cierta ansiedad. Abandonó su puesto en la garita junto a su arma reglamentaria. Se llegó a alejar de su puesto unos cien metros en busca del niño. No vió ni rastro. Volvió a la garita, con un gran malestar y llamó a través del teléfono al puesto de guardia. Al momento se personó en la garita un Land Rover con un cabo y dos soldados. Al entrar en el puesto de vigilancia se encontraron a nuestro testigo en el suelo, víctima de una lipotimia. El cabo se asustó al ver el rostro descompuesto del muchacho. Al día siguiente, el soldado es llamado para reunirse en un despacho de esta base militar con un alto mando para dar parte de lo ocurrido, resolvieron que debía tomar vacaciones sin hablar con nadie de lo ocurrido.
Otro testigo, en Marzo de 2004, estando de instrucción nocturna. Eran las dos y media de la mañana. Uno de los compañeros que se encontraba a unos 200 metros del resto del grupo, llegó corriendo y diciendo. “¡He visto una niña, he visto una niña!”. La describía como de unos siete años, con melena oscura y unos intensos ojos azules. Enseguida hicieron una batida para buscar a la pequeña pero no encontraron nada de nada.
Otro de los testigos de este misterio es un teniente que salió a hacer ejercicio físico por los alrededores de la base, aprovechando la carretera que va paralela a la pista, al pasar por los hangares, puedo ver claramente a una niña, con la cabeza hacia abajo y sin piernas, desplazarse sin tocar el suelo.
Según la versión de los testigos, la fisionomía o aspecto de la supuesta niña puede variar, pero el denominador común es que se trata de una muchacha de corta edad (6 ó 7 años) y baja estatura, ojos claros y pelo color oscuro que se aparece cruzando los alrededores de la garita con aspecto desolador, ropa algo rota y sin las extremidades inferiores.
Un testigo incluso hablan de que la niña ha llegado a dirigir su mirada hacia él con expresión desconcertante al tiempo que se desvanecía entre los arbustos cercanos.
Precisamente la leyenda de la niña de la garita surge en torno a uno de estos puestos de vigilancia (garita sur), el que está más alejado del núcleo edificable del acuartelamiento y donde algunos militares afirman haber visto la figura de una niña que a modo errante vaga por ese lugar.
Haremos un viaje en el tiempo hasta remontarnos al año 1996 para hablar sobre quizás el primer capítulo de un expediente X en España, y nos situamos en el municipio GranCanario de Telde, en el barrio de "El Calero" para hablar del primer caso Poltergeist mediáticos de nuestras islas.
Todo comenzó en el seno de una familia muy religiosa y practicante de dicho barrio Teldense, donde, según cuentan sus residentes, en épocas de presencia infantil o adolescente, comenzó a dar lugar una serie de fenómenos que aún a día de hoy ponen los pelos de punta a cualquier investigador que escriba o indague en ellos. Según los testimonios recogidos y el eco de la prensa, tanto de radio como de televisión, en el mes de Julio de 1996 se registraron fenómenos tales como movimientos de muebles y objetos inanimados, caída al suelo de diversos objetos, ruidos grotescos de origen desconocido, macetas volcadas con la tierra derramada en el frío suelo de un hogar desesperado, jarrones y objetos que cambiaban de lugar e incluso grifos de agua y ventanas que se abrían inexplicablemente. el que ocurriera con más frecuencia en momentos en los que se encontraban jóvenes presentes acentúa la veracidad de tratarse de fenómenos Poltergeist.
La familia residente en la casa que posteriormente se conoció como "la casa del demonio" llegaron hasta tal punto de pensar que se estaban volviendo locos, e incluso pensar en abandonar su domicilio, víctimas de la presión mental que ejercían dichos fenómenos sobre su minada moral.
Intentando mantener un lúgubre silencio sobre los acontecimientos que en su casa sucedían, la familia acudió al párroco local del barrio en búsqueda de ayuda.
Según el testimonio del clérigo Andrés Viera, (recogido por el investigador José Gregorio González) "la familia son muy religiosos y frecuentan la parroquia como muchas familias. Por razones desconocidas que personas más preparadas que yo tendrán que estudiar, en su casa han estado sucediendo cosas extrañas, e incluso he acudido a su vivienda a bendecirla". Además, el párroco comunicó que la familia, tras trascender los sucesos al conocimiento público del pueblo, solicitó la mediación del Obispado de Canarias para que exorcizara su hogar, a lo que Andrés Viera accedió a realizar un informe detallado de lo que ocurría en la casa para que el obispado estimara si era oportuno encomendar tal actividad en una casa donde el terror y lo desconocido habían causado estragos en el corazón de sus habitantes.
La noticia trascendió a los medios de comunicación de forma súbita, y poco tardó en llegar a manos de un programa de TVE ya desaparecido, llamado Fuerzas Ocultas, quienes desplazaron un equipo de especialistas y exorcistas para mediar en lo que sucedía allí. Tras varias limpiezas del hogar concluyeron que se trataba de unos espíritus desorientados, que no buscaban malicia alguna. La actitud de silencio y veto de la información por parte de los afectados impidió en su momento que se conociera el final de la historia del caso poltergueis mas famoso de Canarias y el primero de España.
Hoy vamos a hablar de un misterio que, por desgracia, ya no se puede visitar como antaño, por lo que haremos un viaje en el tiempo para conocer la historia de un barco fantasma que, desde hace años, nos observaba desde la orilla de una de nuestras islas y que, en la actualidad, nos vigila desde el fondo del mar de Fuerteventura.
Estamos hablando de la historia de uno de los que en su día llegó a ser el mayor crucero de lujo de su época, el American Star. Este crucero comenzó a surcar el océano en el año 1939, tras su bautizo a manos de la mismísima Eleanor Roosevelt, primera dama de Estados Unidos en aquellos años. El SS América (primer nombre del American Star) tenía una envergadura de tan solo 48 metros menos que el Titanic en cuanto a longitud se refiere. Sus medidas eran de 220 metros de eslora y 28 de manga, capaz de desarrollar una velocidad de 24,5 nudos gracias a los 34000 caballos de potencia que poseían sus dos turbinas de vapor. Era capaz de transportar cera de 2000 personas a bordo, entre pasajeros (unas 1200) y tripulación (cerca de 700).
En enero de 1994, el American Star haría escala en el puerto de Las Palmas, pero un insólito temporal, capricho del clima canario de vientos con fuerza 12 y olas de más de 10 metros de altura condujeron al barco hasta su tumba marítima y encalló en la playa de Garcey, en la localidad de Pájara en Fuerteventura.
Tras el abandono de la guardia civil en la vigilancia constante del esquelético vestigio del gigante de los mares, el pillaje no se hizo esperar. Centenares de vecinos acudieron a piratear cualquier elemento del cadavérico resto del American Star, hasta el punto de que ni siquiera los tornillos en buen estado lograron sobrevivir. En la actualidad se conservan casas enteramente decoradas con elementos del restaurante del barco, o incluso un bar donde todos los muebles pertenecen a este saqueo.
Y es en este punto donde encontramos el misterio que nos atiende y por lo que el barco se ganó su fama de barco fantasma, aparte de por su desértica y grotesca visión de abandono y oxidación. En varias partidas de saqueo de los vecinos, fueron varias las personas que perecieron en el intento de robar las riquezas que guardaba su interior, tanto en expediciones submarinas para intentar recuperar partes del casco que se hundió tras partirse por la mitad como intentando recuperar los restos de la parte frontal que aún flotaba encallada en la superficie.
Desde ese entonces, y aún después de que hayan trasncurrido mas de dos años que la última mitad del crucero encallado se sumergiera por última vez dando lugar al fin de su leyenda sobre los mares, son decenas las personas que cuentan que aún se escuchan los gritos de auxilio de aquellos saqueadores que murieron bajo el escombroso y oxidado estado del barco, o que aún se vislumbran desde la orilla partidas de barcazas entre las sombras, como en un recuerdo vago del pasado que busca hacerse escuchar por última vez y reflejar la imagen de los que se ahogaron en las búsquedas submarinas de los restos del que un día fue el mayor crucero de lujo de todos los tiempos, El American Star.
Hoy, nuestro propósito es llevaros hacia un lugar que parece encontrarse al margen del tiempo y la sociedad, un enclave cuya magia que lo recorre lo ha mantenido bello e impoluto desde hace años, lleno de naturaleza y vida, pero sobre todo, lleno de misterios en su interior. Un lugar situado en el emblemático municipio de Teror, un sitio donde muchísimos canarios han ido de pequeños con colegios y de mayores con familia a empaparnos del embriagador embrujo de sus rincones; quizás ya algunos sepan de que zona estamos hablando, así que desvelemos juntos las leyendas de “El Bosque Encantado de La Finca de Osorio”.
Este enclave ha sido protagonista durante años de referencias sobre avistamientos OVNIS, las típicas luces populares de nuestros barrancos, apariciones fantasmales, brujería o incluso fauna mas fantástica como la visualización de duendes y hadas, pero lo que quizás la mayoría no conozca es que la historia de este lugar nada atada directamente a fenómenos extraños y rituales ancestrales desde que se fundó como lugar privado del Conde de Osorio, que fue cuando se descubrió las actos que en el interior del bosque se llevaban a cabo.
En nuestra actualidad, visitar el bosque de Osorio es introducirse de lleno en un mundo aparte al margen del nuestro, lleno de una magia embriagadora que se sustenta en el aire y se percibe sin saber muy bien de que se trata, trasladándonos de inmediato a otra época anterior, ya que fue sobre el siglo XVI donde comienzan los descubrimientos en su interior. Tras la conquista de Gran Canaria, o Tamarán como la conocían nuestros aborígenes, se llevó a cabo el repartimiento de las tierras de la isla a lo conquistadores que habían participado en la campaña. El Bosque del que hablamos se le concedió al Conde de Osorio, una extensa parte de uno de los picos más ricos en humedad agua y vegetación de la isla que hoy lleva su nombre. En un lateral de dicho pico propiedad del conde se sitúa un mágico bosque repleto de laurisilva, castaños, especies autóctonas de Canarias y otra gran variedad de vegetación de procedencia europea.
En la actualidad su entrada está delimitada así como los extremos de la finca, pero eso no ocurría en aquel entonces. La gran extensa y rica vegetación, la profundidad del bosque y oscuridad que ofrece su cargado follaje, al margen de ser un lugar atado directamente a la madre naturaleza y con un halo mágico que lo envuelve, lo convirtió en el lugar idóneo para que un gran número de grupos brujeriles y sectas de rituales paganos se reunieran en su interior para llevar a cabo sus encuentros, aquelarres y rituales místico que, según cuentan las leyendas del lugar, se trataban de cultos de fertilidad, rituales hacia la naturaleza de aspecto chamánico, (muy similares a los rituales celtas que se llevaban a cabo en el norte de la península antes de su cristianización) o incluso orgías. Rituales que, a pesar de alarmar a la población, no significaban daño alguno hasta que, años después, atraída por la magia del lugar y la facilidad para infiltrarse en su interior para realizar rituales, la conocida maga francesa Madam Voissi comenzara, junto con un séquito que no tardó en reunir gracias a sus dotes de comunicación y liderazgo, a hacer rituales y ceremonias donde sacrificaban animales e incluso niños recién nacidos, cuyos cuerpos se encontraban días siguientes quemados o despedazados por la gente que regentaba y vigilaba el lugar.
Fue en este entonces cuando nació la leyenda de los “chupasangres” por toda la isla, dado que eran unos personajes vinculados a supersticiones locales que, según se cuenta, en sus rituales bebían la sangre de niños que desaparecían en los pueblos cercanos para posteriormente sacrificarlos. El lugar elegido por estos grupos de criminales y magos, unidos a la ya conocida por la isla como “la bruja Voissi” o “La Francesa” fue una zona del bosque muy concéntrica, donde según ellos se concentraban gran número de energías naturales alrededor de la vegetación. De forma caprichosa, habían plantado en el centro de un pequeño claro sin verde una serie de enormes árboles en forma de círculos estratégicos que concentraban sus energías y plegarias, dando lugar a una especie de “plaza natural vegetal” en el interior del bosque que, además contaba con un pequeño manantial de agua natural que nacía de la misma tierra, que posiblemente facilitara el celebramiento de rituales vinculados a la fertilidad y la naturaleza. Es así como nació la tan conocida hoy como “patio de las brujas” o “plaza de las brujas”, donde tiempo después, el cronista Teodoro Rosales Quevedo certificó que en su interior aún se sienten los halos de misterios del bosque que impregnaron con su magia los rituales del pasado, incluso percibiendo ecos del pasado en las noches estrelladas del lugar, sintiendo los rituales como presentes en ese mismo instante y además de tomar unas fotografías que años después llevarían a una gran controversia al descubrir en ellas unas curiosas siluetas que dieron comienzo a otra leyenda del lugar sobre duendes y hadas.
Según cuentan las historias y leyendas populares, tras el gran número de ceremonias en honor de la naturaleza y su magia propia, el bosque comenzó a cobrar aún mas vida de la que ya estaba dotado, naciendo así del interior de los árboles seres fantásticos como duendes y hadas del bosque que velarían por conservar la magia de su interior. Esta historia, a pesar de ser fantástica y poco más que un mito, no ha impedido que un gran número de personas que han acampado y pasado noche en el bosque juren haber sentido y vislumbrado entre la oscura espesura pequeños seres alados que huyen con su proximidad y dotados de cierta luminosidad y aura mágica que entrelaza esta leyenda con la de luces populares en la isla en el interior del bosque. Hace menos de 10 años, un artista con una sensibilidad sublime se vio atraído por la belleza del lugar y decidió pasar la noche en el patio de las Brujas y reflejar así sus percepciones del lugar. Lo sorprendente fue la obra que llevó a cabo tras esto, ya que reflejó en sus cuadros pequeñas criaturas aladas de la naturaleza, percepciones que concuerdan con las sensaciones descritas por chamanes y brujos que, años tras años, han viajado a conocer el lugar y empaparse de él.
(Foto desde el patio de las brujas)
Llegados al año 1.667, nació el tribunal de la inquisición en el municipio de Arucas, quienes se ocuparon de investigar los acontecimientos y prohibir las celebraciones de los mismos posteriormente, lo que llevó a los grupos de brujos y hechiceras a reunirse en secreto por la zona. Esto llevó a la familia de Osorio a verse obligados a dotar al lugar de vigilancia privada con la que expulsar definitivamente de sus dominios a los grupos de brujas y sectas de su interior y los sacrificios que en él tenían lugar, aunque años después la finca volvió a cobrar protagonismo con tintes misteriosos.
Tras la expulsión de los grupos brujeriles no se volvió a saber mas de ningún tipo de ritual ni personas desconocidas que se sumergieran en el bosque, pero continuaron hasta día de hoy los testimonios de personas que hablan de noches en las que sienten el eco fantasmagórico de antiguos brujos entre los árboles elevando sus cánticos a la naturaleza y ritos paganos donde el llanto de los niños recorren toda la espesura. Algunos se aventuran a decir que aún se reúnen pequeños grupos de brujos a realizar ritos en el bosque, lo que es poco probable debido a que en la actualidad en el que se controla su acceso.
Estas leyendas, unidas al avistamiento sobre el pico de la montaña de diversos “OVNIS” a lo largo de los años han dotado a la finca del bosque de Osorio de una personalidad propia en cuanto a misterios y mitos de su interior, unidos a la gran belleza y magia del lugar, dando la fusión de contenidos al nacimiento de un enclave con historia y carácter propio capaz de cautivar a todos y cada uno de los que pasen por el lugar o decidan recrearse con la naturaleza de su interior.
En Gran Canaria, uno de los casos más macabros que la opinión pública de los 70´s, los habitantes de una casa convivían con sus miedos y con sus propios demonios. El caso de Tamaraceite, fue una verdadera orgía de sangre.
Han pasado casi 40 años de aquel extraño ritual de sangre y muerte, locura, delirio, creencias, mal de ojo y brujería, y aún existen misterios que no han podido ser revelados. La policía de Gran Canaria, tuvo que usar por vez primera mascaras de gas para entrar a buscar aquellos cuerpos de una familia que habían recreado dentro de su residencia el mismísimo infierno.
Vivían en una casa cueva, la que habían convertido en su fortaleza, y apenas si salían, y cuando lo hacían no se relacionaban con nadie, como si se sintieran amenazados por algo. Aquel 1 de Junio de 1970, todos los miembros de aquella familia aparecieron muertos, apuñalados.
Los vecinos de Tamaraceite llevan años preguntándose el porque de aquel brutal crimen, y aun no ha una respuesta. Edelmira Tejera (vecina), asegura que aquella familia se comportaba como si sintieran un "miedo terrible de la gente. No se relacionaban con ninguno de los vecinos".
Según confesiones de varios vecinos, aquella familia vivía ajena al mundo. Las ventanas y las puertas estaban aseguradas con candado. En aquella época el mal de ojo provocaba un miedo total
Jacinto Rodríguez (vecino), testifica que un primo suyo, quien era sordomudo, fue quien se dio cuenta que algo había ocurrido en aquella casa. Fue el olor de los cuerpos putrefactos, lo que llamó la atención del tío de Jacinto, quien envió a su hijo a averiguar que era aquello que apestaba tanto. Se encontraron los cuerpo después de diez o doce días del crimen, los vecinos pensaban que se habían marchado a Tenerife.
El olor intenso que desprendian los cuerpos lo impregnaba todo. Algunos periodistas de Gran Canarias recuerdan este suceso. Los primeros dos cadáveres que se encontraron fueron el del padre y del hijo. En los cadáveres fueron hallados millones de gusanos, debido al alto grado de descomposición.
Todo parece indicar que el padre estaba convencido que su esposa e hijo eran presa de una terrible maldición. Intento esconderse, protegerse de la gente, pero finalmente consiguió una manera de ponerle fin a aquel embrujo. Su esposa no opuso resistencia alguna, el cuchillo le partió el corazón. Su hijo, al ver a su padre asesinar a su madre, salió corriendo, pero, el joven ya no tenía escapatoria. Consumado el crimen, el hombre se clavo un cuchillo en el estómago, pero cansado de esperar la muerte, termino por cortarse el cuello. Esto se puede definir como locura, superstición llevada al extremo, pero solo aquel hombre conocía las verdaderas razones de aquella masacre, llevándose aquel secreto a la tumba.
Orgias de sangre Taramaceite Cuarto milenio Parte 1
Orgias de sangre Taramaceite Cuarto milenio Parte2
Orgias de sangre Taramaceite Cuarto milenio Parte 3